urbania

El catálogo de formas es interminable: mientras cada forma no haya encontrado su ciudad, nuevas ciudades seguirán naciendo. Italo Calvino.

Otro peatón sumergido en el vértigo recorre una ciudad con referencias aleatorias. Por sus ojos transcurren infinidad de ventanas, árboles o automóviles, olvidados en el instante mismo de su registro en la memoria, mezclados como una arquitectura de azares. Esquinas avenidas o edificios son confundibles e intercambiables. Nada asegura la identidad ni la permanencia del paisaje urbano, donde cada sitio es parte de un territorio heterogéneo. Cada imagen es parte de un rompecabezas de dimensiones desconocidas: el conjunto forma el paisaje de una ciudad ya no existente, sino posible.